"¡Después de esto, ni una palabra más se escuchaba en el campo americano sobre la cuestión de la inferioridad de la raza española! Y esta lucha de El Caney ¿no aparecerá siempre ante todo el mundo como uno de los ejemplos más hermosos del valor humano y de la abnegación militar? Quién haya tomado parte en ella no es digno de una honorífica recompensa? ¡Contemplad ese pueblo! Las casas están arruinadas por las granadas, las calles cubiertas de muertos y heridos. El general Vara de Rey está allá, muerto; sus ayudantes al laso suyo, muertos; en derredor multitud de oficiales y solados. Todos han llenado su deber, desde el primero hasta el último. ¡Dichoso el país que es tan querido de sus hijos! ¡Dichosos los héroes que han sucumbido en un combate tan glorioso! ¡Con su sangre han escrito en la historia el nombre de El Caney, como uno de los más brillantes episodios guerreros, y con letras de oro deben inscribirse también en las banderas de las tropas que allí combatieron!".
Capitán Wester. Agregado militar de las embajadas de Suecia y Noruega en Washington. Testigo del combate.
¡Ah! Sobre lo de liberar Cuba: El Caney está a unos 66 km de Guantánamo. Irónico.
